| La
Ranchera en el centro de Logan sigue haciendo las cosas
tradicionalmente
Nota editorial: La entrevista del escritor se
interpretó por Tom Griffith.
Escrito por Miriah Griffith
23 de Abril, 2007 | LOGAN -- El dueño de La Ranchera
Market tiene pelo rubio y ojos azules — pero, las impresiones
iniciales se pueden engañar.
Horacio Leonhardt vino a los Estados Unidos de La
Argentina y ha dirigido La Ranchera, una tienda hispana
ubicado en 96 W. 100 North, por cuatro años.
Leonhardt dijo que ya era una tienda Hispana cuando
la compró hace cuatro años. También compró Gonzales
Fine Meat en 600 N. 500 West, la cual se dirige por
su hijo, Fernando Leonhardt.
“No cambiamos de nombre de la tienda cuando la compramos
porque en la cultura Hispana se nos hace incomodo en
cambiar de nombre de las tiendas,” Leonhardt dijo, “Nosotros
siempre guardamos los mismos nombres, sin importar si
el nombre es de la familia que es dueña o no.”
Las dos tiendas tienen los mimos productos y precios,
dijo el.
Cada producto en La Ranchera tiene etiquetas adhesivas
de papel, y le dan a la tienda una toca familiar. Además
a los comestibles típicos tiene frutas y vegetales frescos;
carne fresco que se corta, se pesa, y se envase justa
a la tienda; un bar que sirve cerveza; y una taquería,
en la parte de atrás, donde tacos calientitas y panes
son hechos diariamente.
Leonhardt ofreció pan dulce con crema a una visita
en la tienda. La visita dijo que era dulce y ligera,
como un calientito pastelito de crema. Pan dulce con
crema es un dulce favorito de la cultura Hispana.
Hay solo una caja registradora, y como cualquiera
tienda, están lo más ocupados el sábado, dijo Leonhardt.
Pero, no se parece que las filas sean un problema. El
ritmo es solo un poquito más despacio que las tiendas
alrededores.
La cultura Hispana no esta tan de prisa y no esta
de pánico tal como la cultura Americana, un comprador
dijo.
La Ranchera se funciona por solo seis empleados, de
los cuales ninguno habla perfectamente el Ingles.
“Todos los que vienen aquí son Hispanos o han servidos
una misión hispanohablante,” Leonhardt dijo, “Todos
hablan español, de todos modos no hay un problema con
la idioma. Unos de mis empleados hablan un poquito Ingles.”
Aun que la mayoría de los clientes son hispanos, Leonhardt
dijo que reciben de vez en cuando clientes anglos.
“Quisiera invitar a todos que vienen y ven nuestra
tienda,” dijo, “Estará sorprendido por la limpieza y
tan buena es la pan.”
Calentándose por la aroma de pan fresca y las sonrisas
amistosas de los empleados, es difícil imaginar alguien
incómodo presentado con tal hospitalidad.
MS
MS
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